Siendo el Hospital Belén el nosocomio más
antiguo de la ciudad, posee una gran cantidad de usuarios y pacientes que a
diario acuden a buscar soluciones de sus problemas de salud o de algún familiar.
Pero esto no significa que ellos estén a gusto y de acuerdo con los servicios y
atención que les ofrecen.
Me acerqué al lugar dos veces en dos
días diferentes para convencerme de que las primeras opiniones fueran distintas
y, sobre todo, positivas a las últimas. No fue así. Opté -en ambos días- la
primera hora de la mañana, ya que consideré que esta es en la que los pacientes
acuden, en su mayoría, debido a la obtención de espacios y la supuesta atención
inmediata.
La infraestructura es una de las
principales quejas que los pacientes consideran al momento de ser atendidos:
camillas oxidadas, la ausencia de sillas, y paredes y ventanas sin indicio
alguno de mejora impiden la comodidad del usuario. Asimismo, se coincide en la
percepción de la mala atención de los médicos. “Nos atienden internos de
universidades. Uno no le tiene confianza a un joven”, menciona Claudia Rojas
(45) quien es paciente del área de Urología.
Además, existen constantes quejas en
el aspecto de atención inmediata. Los usuarios mencionan que, fuera del pésimo trato
que se les da por proceder de zonas aledañas de la ciudad, es difícil que un
médico tome sus casos con el debido profesionalismo que deberían. “A veces (los
médicos) recurren a derivarse entre ellos, y olvidan que hay un paciente en
riesgo a su cargo. Uno tiene que quedarse aquí porque es más barato”, sentencia
Miguel Luján resignado.
Es así como los pacientes del Hospital
Belén solicitan ayuda urgente del Estado para que prioricen la correcta
atención de sus médicos y trabajadores.
Fuente: Sondeo
Por: Annie Zegarra
No hay comentarios:
Publicar un comentario